jueves, 13 de enero de 2011

¿Y las otras empresas?

Lázaro Cárdenas, Michoacán.- La Administración Portuaria Integral (API) y la empresa siderúrgica ArcelorMittal dan clara muestra de ser empresas con responsabilidad social. A su manera y de acuerdo con su respectiva visión, política y capacidad, cada una contribuye con la comunidad, no de forma asistencialista como podría suponerse, sino convencidas de la importancia de contribuir para lograr un entorno social favorable para las inversiones, los negocios y el empleo.

A diferencia de ellas, otras importantes firmas asentadas aquí dan la idea de que entienden la responsabilidad social de una forma más limitada, es decir solo invertir, producir, pagar impuestos y generar empleos, lo cual no deja de ser correcto pero que no corresponde enteramente, al menos en el caso de Lázaro Cárdenas, a la conveniencia de consolidar una comunidad tan llena hoy de contrastes, pero tan próxima a los intereses de negocio.

Puede sonar fría la idea de que uno de los apartados de la responsabilidad social de las empresas deba referirse a un asunto de conveniencia de negocio, pero es una realidad que no debe ignorarse, sobre todo cuando la resultante es, o debería ser, benéfica para empresas y comunidad.

Cualquier enterado sabe que las compañías realizan más o menos periódicamente análisis sobre las fortalezas y debilidades que les presenta su entorno, y en Lázaro Cárdenas esta práctica no es la excepción. Tan es así que aquí mismo podemos referirnos al último análisis conocido sobre el tema y referido a Lázaro Cárdenas.

Sin mencionar la empresa autora, el estudio de referencia, realizado hace unos tres años, encontró como debilidades los eventuales conflictos sociales, eventuales crisis político económicas que pudiesen cambiar la orientación del desarrollo local y la falta de planeación urbana, entre otras. Por supuesto que también detectó las fortalezas y las oportunidades, pero para el caso importa hoy lo de las debilidades en específico, dada la falta de relación empresas-comunidad en Lázaro Cárdenas.

El tema viene a cuento porque actualmente existe la impresión de que solo a la API y a ArcelorMittal les importa la comunidad, mientras que otro importante número de fuertes compañías, llámense de la comunidad portuaria o del sector servicios por citar dos ejemplos, se mantienen al margen de una valiosa participación con la comunidad local.

Debido a la juventud de la comunidad de Lázaro Cárdenas (con apenas 40 años de vida, tomando en cuenta el año de 1970 como el del génesis del boom) y a su acelerado crecimiento, son bastante amplias las áreas que reclaman la participación de las empresas, pero vale insistir en que no se trata de una contribución asistencialista, sino aportaciones de conveniencia, o más apropiadamente dicho, de beneficio mutuo, de reciprocidad, de conciencia, para que el primer término no se preste a confusiones.

Se conoce más o menos que alguna que otra firma, aparte de las ya mencionadas, ha participado con la comunidad, pero probablemente exista en ellas una respetable reserva al respecto, cuyos motivos parecen ser obvios. Lo interesante es que no se trata de ver quién “da” más, sino de respaldar una evolución, entusiasmar un sentido de pertenencia, generar una corresponsabilidad para el desarrollo y el mejoramiento de todos y, si se quiere, lograr ser más competitivos. -o0o-